¿Te gustaría caerle bien hasta a tus enemigos? Una curiosa manera de conseguirlo es el efecto Benjamin Franklin. Gracias a este “truquillo”, engañamos al cerebro y podemos convertir a un enemigo, en un buen amigo. Y ya sabemos que un amigo es un tesoro. Así que…  ¿te interesa saber cómo usar el efecto Ben Franklin? ¡Vamos allá!

Hoy os hablamos de un truco muy fácil para mejorar el clima laboral más cercano en tu empresa | departamento | círculo social | hogar…  Se le conoce cómo el “efecto Benjamin Franklin” y créeme, funciona, o al menos ¡a nosotros nos funciona!

Seguro, seguro, pero seguro que en tu entorno más cercano hay alguien a quien “le caes mal” y la consecuencia clarísima es la creación inconsciente de un mal clima laboral (o personal).

Pues, prueba esto: ¡pídele un favor a alguien a quien le caes mal! Automáticamente, tu “enemigo” ya te ve con diferentes ojos… ¿Parece una incongruencia verdad?

Hay discusiones técnicas si esto es “disonancia cognitiva” o simplemente que la persona a la que se le pide ayuda siente que la otra quiere hacerse su amigo y esto provoca ese sentimiento de cercanía.

Con la “disonancia cognitiva” lo que conseguimos de nuestro “adversario” es que su cerebro detecte una fuerte contradicción y piense: “¿cómo es posible que esta persona que no soporto me valore y se humille hasta tal punto de pedirme ayuda?” ¿Cómo resolver esa incoherencia? Solo hay una solución para el cerebro: pensar que, en realidad, el enemigo no es tan enemigo como parecía.

En resumen, es el momento de dejar de pasarlo mal cada vez que tengamos que pedir un favor y, por supuesto, empezar también a hacerlos. ¡Pruébalo! el efecto Benjamin Franklin puede ser un gran aliado para conseguir llevarnos bien con otras personas, y hasta para solucionar problemas de esos que se han “enquistado” en el tiempo. ¿Por qué no te animas y piensas cómo usarlo?

Si quieres ampliar más info te recomiendo googlear “efecto Benjamin Franklin” y verás también el porqué del nombre de este curioso efecto que te ayuda a caerle bien incluso a alguien que te odia! Ben Franklin fue el primero que lo probó y transformó un enemigo en su mejor amigo… Curioso…

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